Prueba rápido, aprende rápido

Tienes una idea. Suena algo interesante que podrías perseguir. Piensas en qué condiciones son necesarias para hacer algo chiquito que te permita empezar, pero luego… te abruma la incertidumbre y el cómo continuar una vez que hayas hecho tu prueba.

Así que no la haces, dejas pasar la idea, y no vuelves a pensarla en mucho tiempo.

¿Te ha pasado? Yo sé que a mí sí, y muchísimas veces. Pero algo que he aprendido en los últimos meses es que probar rápido y aprender rápido no se trata de una cuestión de lógica (entender porqué eso es eficiente y práctico), sino es más bien una cuestión de actitud, de perspectiva.

No tenerle miedo a experimentar, incluso cuando no estás seguro de los siguientes pasos, es un gusto adquirido. Mientras más te atreves a hacerlo, más te acostumbras a que sea tu primer instinto.

Para hacer una prueba y que te sea práctico, siempre es importante que tengas claro por lo menos un objetivo. Este objetivo tiene que ser algo concreto: tienes que poder saber sin duda alguna si lo alcanzaste o no.

Hay muchos más factores que puedes considerar al hacer pruebas, como por ejemplo de qué manera vas a medir si llegaste a tu objetivo o no y algunos otros factores que hay que tomar en cuenta, pero en este primer artículo solo quiero que puedas llevarte esa idea contigo: prueba rápido, aprende rápido.

¡Te doy un ejemplo! Hace unos días, tuve la idea de probar grabar un podcast en el auto. Tenía un objetivo princial: saber si era factible grabar en ese contexto y tener un audio que sea entendible. Además, quería validar si es que podría generar interés escuchar una conversación espontánea conmigo mismo a un nicho cercano al que apunto. Este objetivo no tenía tanta importancia en esos momentos porque aún no estoy definiendo un nicho para este espacio (de Luis Otra Vez), solo lo estoy usando como una prueba en general (que ya describí previamente aquí).

Este es el resultado de mi pequeña prueba:

Para validar mi objetivo, escuché el audio en mi pc, en mi celular (con parlantes y audífonos) y lo compartí con algunos amigos que escuchan podcast. Definitivamente no es una calidad excelente, pero sí es entendible (¡y tolerable incluso cuando escuchas con audífonos!)

Así que esa fue una pequeña prueba que me ayudó a validar una idea fugaz, y que ahora resulta práctica porque me ayuda a generar contenido.

Y tú, ¿qué idea quisieras validar rápidamente? Claro que algunas serán mucho más complejas que otras, pero podemos conversar y ver si puedo ayudarte a pensar cómo podrías ponerle un objetivo y una forma de validar rápido lo que tienes en mente.

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